Microsoft desperdicia la oportunidad de Cortana y apuesta por IA

Microsoft está en el centro de atención nuevamente con el lanzamiento de su nuevo asistente virtual, Copilot, que promete transformar la forma en que los usuarios interactúan con sus dispositivos. Con un enfoque renovado en la activación por voz, la compañía busca revivir la magia de los comandos de voz que presentó con Cortana hace casi una década. Esta evolución no solo tiene el potencial de mejorar la eficiencia, sino que también plantea preguntas importantes sobre la privacidad y el futuro de la asistencia digital.

De Cortana a Copilot: un nuevo enfoque en la asistencia por voz

Desde su lanzamiento inicial en 2015, Cortana fue vista como una revolución en la interacción humano-computadora, permitiendo a los usuarios realizar tareas mediante la voz. Sin embargo, a medida que el tiempo pasaba, el asistente se fue desvaneciendo hasta su eventual descontinuación. Ahora, con Copilot, Microsoft presenta un asistente impulsado por inteligencia artificial que está diseñado para ser más eficiente y adaptable a las necesidades de los usuarios.

La nueva funcionalidad de activar Copilot mediante la frase «Hey Copilot» está actualmente en fase de pruebas. Los usuarios que forman parte del programa Windows Insider pueden acceder a esta característica. La implementación de un comando de activación por voz refleja el deseo de Microsoft de hacer que la tecnología sea más accesible y de facilitar la interacción con el ordenador sin depender de dispositivos de entrada tradicionales como el teclado o el ratón.

La activación de esta función no será automática. Los usuarios deberán habilitarla manualmente en la configuración de la aplicación Copilot. Esta decisión busca garantizar que quienes opten por la función estén plenamente informados sobre su uso y las implicaciones que conlleva.

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Funcionamiento del asistente Copilot

Una vez que los usuarios activan la función, el sistema emplea un detector de palabras clave que opera localmente en el dispositivo. Esto significa que el ordenador se mantiene a la escucha de la frase «Hey Copilot» sin necesidad de conexión a internet, lo que puede ofrecer un sentido de seguridad a los usuarios que valoran su privacidad.

Cuando se detecta la activación, aparece una interfaz en la parte inferior de la pantalla, junto con un sonido que indica que Copilot está listo para recibir comandos. A partir de este momento, los usuarios pueden:

  • Realizar búsquedas en internet.
  • Configurar recordatorios y tareas.
  • Controlar la reproducción de música.
  • Obtener información sobre el clima y noticias.
  • Interactuar con aplicaciones compatibles.

Para finalizar la interacción, los usuarios pueden cerrar la interfaz manualmente o simplemente esperar a que transcurra un breve período de silencio, tras el cual Copilot se desconectará automáticamente.

Privacidad en la era de la inteligencia artificial

Uno de los aspectos más críticos que rodean la implementación de asistentes de voz es la cuestión de la privacidad. Microsoft ha abordado esta preocupación asegurando que el sistema utiliza un búfer de audio de 10 segundos que se almacena temporalmente en el dispositivo y nunca se graba ni se almacena localmente. Solo cuando se activa la palabra clave, se envía el audio a la nube para procesar la consulta.

Además, la compañía ha destacado que la función solo operará cuando el PC esté encendido y desbloqueado. Aunque el reconocimiento de la palabra clave funciona sin conexión, es necesario tener acceso a internet para que Copilot pueda proporcionar respuestas precisas y útiles.

Por el momento, esta función está limitada a usuarios de habla inglesa y se desplegará gradualmente entre quienes estén en el programa Insider de Microsoft. Esta fase inicial de pruebas permitirá a la compañía recopilar información valiosa sobre la experiencia del usuario y ajustar la funcionalidad en consecuencia.

Comparativa de asistentes virtuales: ¿Cómo se posiciona Copilot?

Con la llegada de Copilot, es interesante comparar su funcionalidad con otros asistentes virtuales populares del mercado. A continuación, se presenta una tabla que resalta las principales características de algunos asistentes destacados:

AsistenteActivación por vozIntegración de aplicacionesReconocimiento de voz sin conexiónPrivacidad del usuario
CortanaHola CortanaModeradaNoAlmacenamiento local limitado
Google AssistantOk GoogleAmpliaDatos recopilados para personalización
SiriHey SiriAmpliaDatos utilizados para mejorar servicios
AlexaAlexaMuy ampliaDatos utilizados para mejorar servicios
CopilotHey CopilotEn desarrolloParcial (sin conexión)Almacenamiento local de sonido temporal

Como se puede observar, mientras que asistentes como Google Assistant y Alexa ofrecen una integración más amplia con aplicaciones, Copilot está en una fase inicial que busca mejorar la funcionalidad y la experiencia del usuario. La preocupación por la privacidad también se destaca como un punto clave, donde Copilot ofrece una ventaja potencial al no almacenar audio de forma permanente.

El futuro de los asistentes de voz en Windows

La introducción de Copilot no solo representa un retorno al concepto de asistentes de voz en el ecosistema de Windows, sino que también abre la puerta a nuevas posibilidades en cuanto a la interacción humano-computadora. A medida que la inteligencia artificial continúa evolucionando, es probable que veamos una mayor integración de estas tecnologías en la vida cotidiana de los usuarios.

Microsoft tiene la oportunidad de aprender de las lecciones pasadas con Cortana y aplicar esos conocimientos en el desarrollo de Copilot. Esto podría resultar en un asistente que no solo sea más útil y accesible, sino que también respete la privacidad y la seguridad de los usuarios, un aspecto cada vez más importante en el mundo digital actual.

En resumen, la llegada de Copilot podría marcar un nuevo capítulo en la historia de los asistentes de voz, con el potencial de transformar la forma en que los usuarios interactúan con sus dispositivos. La clave estará en cómo Microsoft gestione la evolución de esta herramienta y la experiencia del usuario en el proceso.