La situación de Windows 10 ha despertado un gran interés entre los usuarios, especialmente tras los recientes anuncios de Microsoft. La compañía ha decidido extender el soporte de este sistema operativo, lo que ha llevado a muchos a cuestionarse el futuro de sus dispositivos y la viabilidad del cambio a Windows 11. Con tantos usuarios aún en Windows 10, esta decisión podría tener un impacto significativo en el mercado de sistemas operativos. A continuación, examinamos las acciones de Microsoft y lo que esto implica para los usuarios.
Dos decisiones sorprendentes en el panorama de Windows
Microsoft ha confirmado que, ante la creciente preocupación por la adopción de Windows 11, ofrecerá un año adicional de soporte gratuito para actualizaciones de seguridad en Windows 10. Aunque este sistema operativo no recibirá nuevas funciones, los usuarios que no deseen migrar a otras alternativas o cambiar a Windows 11 podrán disfrutar de este tiempo extra.
Esta medida se suma a la anterior decisión de extender el soporte, que tradicionalmente estaba destinado solo a empresas. Ahora, cualquier usuario particular tiene la opción de pagar por el soporte o beneficiarse de un año gratuito siempre que utilicen Windows Backup.
Las decisiones de Microsoft parecen estar impulsadas por la necesidad de mantener su cuota de mercado y ofrecer un soporte adecuado a una base de usuarios considerable. Sin embargo, la falta de claridad en cuanto a las razones detrás de estas medidas ha suscitado más preguntas que respuestas.
Windows 11 es hasta 2,3 veces más rápido que Windows 10 según MicrosoftEntendiendo el contexto detrás de estas decisiones
El contexto es clave para comprender por qué Microsoft ha optado por estas medidas. A pesar de la creciente adopción de Windows 11, Windows 10 continúa dominando el mercado. Las cifras indican que, aunque Windows 11 está ganando terreno, su aceptación es más lenta en ciertos países, como España y Alemania.
Cuando Windows 10 alcanzó los 1.000 millones de dispositivos en 2020, logró una cuota de mercado del 71%. Esta cifra aumentó al 82,49% en diciembre de 2021, antes de comenzar a descender. Actualmente, se estima que Windows 10 mantiene aproximadamente un 48,93% de cuota de mercado, lo que equivaldría a unos 690 millones de usuarios activos.
La decisión de ofrecer un soporte adicional es crucial. Sin estas medidas, millones de usuarios se verían expuestos a riesgos de seguridad, lo que podría haber llevado a una migración masiva a otros sistemas operativos. La posibilidad de que usuarios de Windows 10 queden desprotegidos es un escenario que Microsoft ha buscado evitar, especialmente dada la estabilidad y funcionalidad de este sistema operativo.
La falta de alternativas y su impacto en los usuarios
El éxito continuo de Windows 10 no solo se debe a su calidad como sistema operativo, sino también a la escasez de opciones viables para aquellos que desean permanecer en el ecosistema de Microsoft. Mientras que la recomendación de la compañía es cambiar de PC, muchos usuarios sienten que sus dispositivos actuales siguen siendo totalmente funcionales, incluso si son de una generación anterior.
El requisito de TPM 2.0 ha limitado la capacidad de muchos usuarios para actualizar a Windows 11, lo que ha contribuido a la permanencia de Windows 10 en el mercado. Esta situación se asemeja a la historia de versiones anteriores de Windows, donde las limitaciones tecnológicas llevaron a un mantenimiento prolongado de sistemas operativos anteriores, como ocurrió con Windows XP y Windows 7.
Posibles futuros cambios en la estrategia de soporte
La gran pregunta ahora es si Microsoft implementará más cambios en su estrategia de soporte. Algunas posibilidades incluyen:
- Relajar las exigencias para obtener actualizaciones de seguridad gratuitas.
- Eliminar la necesidad de usar Windows Backup para acceder al soporte gratuito.
- Extender el soporte de Windows 10 más allá de 2025.
Estas opciones podrían ayudar a mantener a los usuarios en la plataforma de Microsoft, especialmente si la adopción de Windows 11 no mejora significativamente en los próximos meses.
Sin embargo, el futuro de Windows 10 y su soporte sigue siendo incierto, lo que deja a los usuarios en un limbo respecto a la mejor manera de proceder con sus dispositivos. La compañía ha tomado medidas inusuales, pero el impacto de estas decisiones en la base de usuarios y en el mercado a gran escala aún está por verse.









